Willie McCovey, leyenda de Gigantes, fallece a los 80 años

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SAN FRANCISCO — Willie McCovey, el toletero legendario de los Gigantes, miembro del Salón de la Fama, falleció el miércoles. Tenía 80 años.

Los Gigantes de San Francisco anunciaron la muerte de McCovey, apodado “Stretch” (Elástico) por su 1,98 de estatura y largos brazos. El club indicó que el temible bateador falleció “pacíficamente” el miércoles por la tarde “luego de perder su batalla con problemas de salud en curso”.

Primera base y jardinero izquierdo, McCovey bateó para .270 en su carrera, con 521 jonrones y 1.555 producidas durante 22 temporadas en las Grandes Ligas, 19 de ellas con los Gigantes. Jugó también para los Atléticos y los Padres.

McCovey hizo su debut en las mayores a los 21 años, el 30 de julio de 1959, y jugó junto al otro Willie — el también miembro del Salón de la Fama, Willie Mays — en la temporada de 1972.

Mays fue canjeado a los Mets de Nueva York en mayo de ese año.

McCovey bateó para .354 con 13 cuadrangulares y 38 impulsadas en camino a ganar el premio al Novato del Año en la Liga Nacional en 1959. Seis veces elegido al Juego de Estrellas, también fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1969 y exaltado al Salón de la Fama en 1986, luego de su primera aparición en la boleta de votación.

“Sabías de inmediato que no era un pelotero ordinario”, dijo el también inmortalizado Hank Aaron, citado por el Salón de la Fama. “Era tan fuerte y tenía el don de conocer la zona de strike. No se sabe cuántos jonrones hubiera pegado si esas rodillas no lo hubieran molestado todo el tiempo y si hubiese jugado en otro parque que no fuera el Candlestick”.

McCovey se movía en silla de ruedas en años recientes porque no podía sostenerse más en sus alguna vez confiables piernas, pese a lo cual se le veía con regularidad en el parque de pelota en su suite privada. McCovey asistió a partidos tan recientemente como el último de la temporada recién concluida.

“Lo amo tanto. Es muy triste para mí. Fuimos muy cercanos”, dijo el también miembro del Salón de la Fama, el puertorriqueño Orlando Cepeda, en una entrevista telefónica. “Willie McCovey no solo fue un gran pelotero, sino un gran compañero. No tenía ningún miedo. Nunca se quejó.

“Recuerdo una vez en 1960, lo enviaron a las ligas menores luego de ser el Novato del Año la temporada anterior. No se quejó. Fue muy político, muy callado. Fue un gran hombre, un gran amigo. Lo voy a extrañar demasiado. No dijo una mala palabra sobre nadie”.

 

AP

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